PRESENTACIÓN DEL PREGONERO SEMANA SANTA AÑO 2009


En primer lugar quisiera dar las buenas noches a las autoridades, a las representaciones de Hermandades y Asociaciones presentes, y a toda la comunidad parroquial, agradecer también al pregonero la confianza que me otorga, al pensar en mí para precederle en este acto.

Es difícil definir a alguien, pero hay dos razones que me ayudarán a presentarles a quién va a pregonar la Semana Santa de nuestro pueblo, en este 2009.

Voy ha hacerlo primero porque conozco a la persona, y luego porque he sido testigo de su camino en nuestra Hermandad de Vera Cruz.

Todos los manriqueños sabemos quién es el pregonero, pero es justo decir para los presentes que no lo sepan, que Diego Rodríguez Solís es el mayor de cuatro hermanos, es hijo de Juan Rodríguez y Rosa Solís; está casado con Ángela Sánchez y tiene en casa un tesoro de nueve años, que se llama Paula.

Él y yo somos familia por parte de padre y de madre, como digo siempre, casi primos hermanos.

Diego regenta un bar de los de toda la vida en el pueblo, un negocio heredado de sus padres, que ha sido durante muchos años y sigue siendo, punto de encuentro de los manriqueños; ya sea por trabajo o por ocio.

Aunque tuvo que dejar pronto los estudios y trabajar, nuestro pregonero es intelectualmente inquieto y emprendedor; es amigo de expresar sus opiniones, y son conocidos por todos sus escritos en periódicos, de los que es un asiduo lector.

Es una persona sencilla y familiar, muy querido por los suyos y que por su trabajo trata con mucha gente del pueblo y de fuera. Rociero desde su niñez , siempre ha estado integrado en la vida de Villamanrique y en sus costumbres.

Aludiendo al segundo motivo por el que les hablo, les puedo decir que nuestro pregonero pertenece al conjunto de niños que, con pocos años, nos vestimos por primera vez de nazarenos; cuando aquel grupo de personas del pueblo, consiguió volver a refundar esta Hermandad de Vera Cruz tan antigua.

En aquellos años a Diego le tocó ser nazareno de nuestra Virgen del Mayor Dolor, y la acompañó siendo un chaval cuando se contaban unos ocho capirotes en cada paso; pero también siguió a su lado cuando fuimos ciento y pico hermanos de luz para cada uno.

Acudía incansable a aquella reunión que él recordará, unos días antes de la salida de la cofradía, en la que nos dábamos cita un regimiento de niños y chavales imposibles de callar, por mucho que el Párroco lo intentara.

Los Viernes Santos de todos estos años Diego ha asistido preparado para ocupar su lugar en la Estación de Penitencia, y cumplir su cita anual con nuestros Titulares.

Ha sabido el pregonero ser constante estos más de veinte años, aportando su grano de arena a la permanencia de esta Hermandad, y me consta que interesándose por todos los cambios y logros que se producían en ella.

Él ha crecido al mismo tiempo que la Vera Cruz del pueblo, ha madurado con ella, y con este pregón sigue contribuyendo a su engrandecimiento, y demostrando su apoyo ahora que pide su colaboración la nueva Junta de Gobierno.

 

Por último, en esta presentación voy a acordarme de dos personas que no nos acompañan, y que estarían orgullosos de ver que su hijo, aquel niño vestido de nazareno, es hoy nuestro pregonero.

A los padres de Diego además del parentesco me unía la cercanía, sólo nombrar a su madre me suena a familia, porque tuve y tengo su nombre en personas de mi casa.

Sin más dilación voy a dar paso al que realmente es el protagonista de este momento, Diego Rodríguez, muchas gracias.

 

                                                                                                 José Muñoz Rodríguez

 

 

 

...a mi tía, por ayudarme en mi responsabilidad.